Sandra Rodríguez Nieto presenta su libro “La fábrica del crimen” en Los Ángeles

15 de noviembre de 2012

Por Manuel Morfín, video entrevista de Jésica Bedolla y Joanna Rentería, audio cortesía de Rubén Tapia para El Nuevo Sol de California State University, Northridge

Sandra Rodríguez habla en la presentación de su libro en el Auditorio Noski de CSUN, el pasado 14 de noviembre de 2012. Jesús Araujo/El Nuevo Sol

Sandra Rodríguez Nieto, periodista investigativa de Ciudad Juárez, presentó el jueves su libro La fábrica del crimen en la Universidad del Estado de California, Northridge (CSUN) en Los Ángeles, y habló sobre el proceso periodístico que realizó a lo largo de varios años y que culminó en la publicación de su obra, una historia que narra el trágico final de Vicente, un adolescente de Ciudad Juárez que mató a sus padres y hermana con la ayuda de dos de sus amigos y con la firme convicción de que nadie lo notaría.

Rodríguez Nieto abordó brevemente la problemática y las causas detrás de la historia de Vicente y contestó a algunas de las preguntas de quienes se hicieron presentes para escuchar a la galardonada periodista, que entre otros premios ha recibido EL Premio Internacional de Periodismo que otorga el periódico El Mundo.

En su libro, Rodríguez va mas allá de las causas superficiales atribuidas a la violencia de la urbe juarense. Movida por la entrevista que hizo a Vicente, después de su crimen, explora el sistema jurídico de Chihuahua, la impunidad existente entre los diferentes niveles de autoridad y la perspectiva negativa que se ha generado en la juventud en una ciudad donde los homicidios y la falta de seguimiento a los casos, han creado una imagen de que la justicia es inexistente y por lo cual la paz es inalcanzable.

“No va a haber paz si no hay justicia… eso no hay (en Juárez), y no hay en México”, dijo Rodríguez Nieto.

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Businesses that migrated to El Paso still maintain their Juarez roots

October 19, 2012

By Hecko Flores, Borderzine.com

Investors from Juarez await for the best time to go back to Juarez. (Hecko Flores/Borderzine.com)

Investors from Juarez await for the best time to go back to Juarez. (Hecko Flores/Borderzine.com)

EL PASO – The violence in Ciudad Juarez has had a huge impact in the cross-border area economy in recent years as businesses relocated here to become successful enterprises. The emigrating business owners, however, did not sever all ties to Juarez.

The drug war and the climate of criminality it spawned took a huge toll on the Mexican economy, closing down businesses, chasing away clientele and most importantly stemming cash flow. This caused a large number of establishments to slash prices, cut jobs and eventually just close down.

Many Mexican investors took a leap of faith and transferred their assets across the border to find a safe environment where their business would flourish.

Miguel Gomez, former president of “La Red,” a group of Mexican investors and business owners here moved to El Paso from Mexico City in 2004.  He sees El Paso as an economic “oasis” that has not been truly damaged by the American economic downturn of the past five years.  He cites three main factors – “First, our geographic location; second, the growth of Fort Bliss; and third, the flow of professionals and investors from Mexico.”

However, Mexican nationals have encountered many obstacles and challenges in order to open their businesses on this side of the border. “The legislation is very different and the rules for businesses are also different. It’s not easy and some are not prepared,” said Gomez.

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Desde Tijuana: ex dreamer le pide al presidente Obama una reforma migratoria justa

10 de agosto de 2012

Por Jacqueline Guzmán-García para El Nuevo Sol de California State University, Northridge
In English via NAM

Durante su graduación con una licenciatura en administración de empresas de CSUN. Foto cortesía de Nancy Landa.

Nancy Landa trabajaba en el sector público en una organización del estado de California ese fatídico septiembre del 2009, cuando tenía 29 años. Se había graduado como una estudiante destacada en el 2004 con una licenciatura de administración de empresas de la Universidad del Estado de California, Northrdige (CSUN), y tenía un trabajo estable. Todo parecía normal.

De repente, a la entrada de la calle tercera de la autopista 710 N hacia Long Beach, Landa fue detenida por dos oficiales de inmigración que se bajaron de una camioneta y, sin mostrarle ningún documento oficial, le dijeron que estaba arrestada.

“Estoy soñando… es una pesadilla”, dice Landa que pensó al verse dentro de ese vehículo con cuatro personas más que llevaba al centro de detención en el centro de Los Ángeles.

“Yo supe en ese momento que lo que yo había construido en Estados Unidos, mi vida, había terminado. Me costaba trabajo asimilar lo que seguía”, agrega.

Sin saberlo, Landa y sus familiares, quienes fueron también deportados después de este incidente, se convirtieron en una cifra más de los 1.2 millones de personas deportadas desde el 2009, según estimaciones del Centro Pew Hispano. De hecho, bajo el gobierno del presidente Barack Obama se han deportado a más personas que el gobierno de cualquier otro presidente en la historia de Estados Unidos.

Pese a ello, el 15 de junio pasado, el presidente Obama anunció el establecimiento del plan de Acción Diferida para jóvenes que han sido traídos a Estados Unidos cuando eran niños (el caso de Landa), el cual se estima podrá beneficiar a alrededor de 1.4 millones de jóvenes. Sin embargo, jóvenes de la edad de Landa tampoco podrán calificar, ya que la Acción Diferida sólo incluye a aquellos que tenían menos de 31 años el 15 de junio pasado.

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¿Cuántas millas cuesta tu salud? México no salpica violencia sino cuidados médicos

29 de mayo de 2012

Por Wendy Aguilar para El Nuevo Sol de California State University, Northridge

Mike Carr, un paciente leal del cirujano dentista Sergio Ayala Suárez, sonríe mientras espera su cita. Wendy Aguilar/ El Nuevo Sol.

“En Palm Springs, me querían cobrar 30 mil dólares para arreglarme los dientes frontales”, dijo Mike Carr de 50 años de edad, residente de Palm Springs. “Crucé la frontera y acá (en Tijuana, México), me pusieron los dientes de enfrente, más tres endodoncias y otras cosas más, por sólo 5 mil dólares, y he quedado feliz con el trabajo que me hicieron”.

Carr agrega que ha sido cliente leal del mismo dentista, Sergio Ayala Suárez, por más de diez años y que a lo largo de esta década le ha referido al doctor varios familiares y amigos.

Carr es uno de un millón de adultos en California que año con año viajan a México para acceder a cuidados médicos y de ortodoncia. Mientras los medios de comunicación en inlgés hablan constantemente de la violencia que ocurre en México, de cómo ésta se salta la frontera para salpicar de sangre a las ciudades fronterizas de Estados Unidos, para muchos norteamericanos la frontera no salipica violencia sino cuidado médico barato, accesible, eficiente y bilingüe.

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Naco Golf Course Encourages International Links

By Anissa Tanweer, University of Arizona

Turquoise Valley Golf course in Naco, Arizona might pop up on a trivia quiz for a couple reasons. For one thing, it’s the oldest continuously operating golf course in all of Arizona. Established in 1908, it’s actually older than the state itself by about four years. Turquoise Valley also boasts the only par six hole in the state, the seven hundred forty-seven yard “Rattler.”

But while the course offers challenges for even the most accomplished golfers, what really makes this place special is its efforts to whittle away at golf’s reputation of exclusivity.

If the Rodney Dangerfield character from Caddy Shack owned a golf course, it just might look like Turquoise Valley,” says Pete Campbell, Turquoise Valley’s general manager. “Golf need not be elitist. It need not be a cost consideration to play golf. It can be affordable to the masses.” So the golf course offers special rates for families, and occasionally even opens up its driving range for free.

Turquoise Valley’s open arms extend not just across social boundaries, but also across the physical border that separates the U.S. and Mexico. The golf course sits just a quarter mile north of that border – in golf distance, that’s about “one wood and a wedge,” as Campbell likes to say.

Turquoise valley has a very special and cooperative relationship with the golf course in Cananea, Mexico, located about 40 miles to the south.

“Sometimes it’s difficult for them to order golf course supplies across the border and have it shipped to their location in Mexico,” says Campbell. “So a number of times they’ll order something on our account, have it shipped here, come pick it up, take it across the border – in legal amounts.”

The two golf courses also hold friendship tournaments between them. “Somebody came up with the idea there should be one trophy that should go back and forth,” says Francisco Velasco, a board member of Cananea Golf Course. “So they’ve had it for a couple years, and then we have it, and then they take it back, and then we bring it home.”

And their friendship was cemented a few years ago when Cananea golfers found themselves without a course to play on.

The town of Cananea revolves around the largest copper mine in Mexico. When labor disputes at the mine led to a strike in 2007, life ground to a halt. And the golf course, which is owned by the mining company, shut down.

But Turquoise Valley came to the rescue. “They had no jobs, the mines were closed, they had no golf course. They had to come here to play golf,” says Campbell. “So given the expenditures in gas and time to come here . . . in the international spirit of golf, we did allow a discounted rate for Cananea golfers.”

“We were so very welcomed by them,” says Velasco. “That’s a very special relationship. We hold them in very high esteem.”

Proving that borders don’t have to keep neighbors apart.

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